Vistas de página en total

sábado, 26 de febrero de 2011

HOY... TE RECUERDO


Dejo que la noche delate mis lágrimas. Dejo que resbalen sobre mi mejilla, sobre el recuerdo. Dejo la mirada perdida inventando una excusa. En busca de un abrazo; vivo de la imaginación. Al alcance de mi mano pretendo colocar todo sentimiento que me aleje la confusión. Soplo suave para ahuyentar la ira, cierro los ojos, creo pasión. Rabia, odio, monotonía que se acostumbra a la distancia, distracciones para no caer.
Te echo de menos. Fue tan injusto… Eras símbolo de valentía, de fortaleza. Eras la persona que nadie podía odiar. Me duele hablar en pasado, como si tu manera de sonreír y decir que todo iba a salir bien hubieran desaparecido de mi cabeza. Y no es cierto, te llevo y te llevaré siempre dentro de mí, en mi corazón. Un corazón que se encoge y no deja respirar al recordar.
No quiero que desaparezcas. La idea de que mis recuerdos se desvanezcan, duele. No quiero una última imagen, ni dos. Quiero descubrir lo que no me dio tiempo de descubrir. Querer todo lo que no te pude querer.
Nunca se ha llorado demasiado. Mis labios dibujarán una pequeña sonrisa al pensar en la tuya, y mis ojos liberarán una lágrima de nostalgia. Y así, solo así, quiero recordarte.

MARIA OLIVA FARRIOL
15 AÑOS

martes, 22 de febrero de 2011

A LOS QUE ESCRIBEN


Un día se me presentó en bandeja la posibilidad de participar en un certamen de narrativa corta. Cursaba COU. Pensé que aquella era “mi” oportunidad. Me empleé a fondo, todos los días, con ilusión y temor... hasta darle la forma definitiva a “mi” cuento. Insisto en el posesivo MI. Hay pocas cosas que nos pertenezcan tanto como las palabras que vamos desgranando hasta llegar a crear. Gané. Sí... ¡gané el concurso! Disculpad el desahogo, pero aún ahora me emociona el recuerdo de aquel premio. Ese estímulo me ayudó a entender qué significaba para mí escribir. ¿Era un pasatiempo? ¿Empezaba a ser una necesidad?

El meollo de lo que se denomina hecho literario radica en algo que cuesta explicar. ¿Por qué escriben los que escriben?. ¿Cómo se engendra, cómo nace ese momento en el que las palabras dejan de ser un instrumento cotidiano para convertirse en arte? Ahí van unas cuantas respuestas. Paul Aster: “A menudo me pregunto por qué escribo. No es sólo para crear obras hermosas o relatos entretenidos. Es una actividad que parece que necesites para sobrevivir. Me siento muy mal cuando no lo hago. No es que escribir me provoque un gran placer, pero es mucho peor si no lo hago” .Humberto Guzmán: “Cuando no escribo sufro enormemente”. Y Marguerite Duras: “Escribir a pesar de todo, pese a la desesperación.... Escribir es intentar saber qué escribiríamos si escribiésemos –sólo lo sabemos después- antes. (...) Si se supiera algo de lo que se va a escribir antes de hacerlo, antes de escribir, nunca se escribiría. No valdría la pena”.

Escribir es viaje, misterio, necesidad. Estamos acostumbrados al tópico de que se escribe por placer, que también es cierto. Pero estas citas nos aportan algo nuevo. La necesidad, a menudo, está muy por encima del placer. Cuando menos lo esperas... durante un paseo, al intentar conciliar el sueño... se presenta, como surgiendo de la nada, el germen de una idea; y te agarra la mano, te arrastra y te dice: “¡escríbelo!”. Es un imperativo; por eso hay sufrimiento. Empieza entonces el combate entre el autor, lo que necesita decir y cómo quiere decirlo. Álvaro Mutis lo expone así:

“Cuando escritores, colegas míos cuya obra admiro, me dicen que sienten un placer infinito al escribir, no es que no los crea... es que me cuesta un trabajo horrible imaginar eso. Para  mí escribir es una lucha con el idioma. El pintor tiene un lienzo en blanco y lo va llenando de colores. Pero el lienzo está en blanco, entregado a él totalmente, a lo que él haga. El músico tiene una gama de sonidos, una manera de aprovechar esos sonidos. En cambio, los escritores nos las tenemos que ver con las palabras, con las que hablamos con el peluquero, peleamos con el taxista, discutimos con el amigo; hacemos una vida diaria que gasta y desgasta las palabras. (...) Entonces estas palabras, cuando se unen a otras en una forma inesperada toman un brillo especial, saltan y se escapan de esa cosa usual, gris, cotidiana... Ahí está el sufrimiento: en buscar la otra palabra, la manera de usar algo que está gastado y usarlo como nuevo”.

Necesidad y sufrimiento. Sufrimiento y placer de escribir. Binomios con dos caras que parecen antagónicos. No lo son. Esa idea que lleva siglos dormida y despierta sin avisar; aquel aroma antiguo que nos evoca una sensación o nos catapulta hacia un rincón de la memoria que quisiéramos retener en una fotografía instantánea; una escena que desearíamos volver a vivir de forma distinta, con personajes distintos, con un final distinto; la imagen dolorosa de un niño hambriento o la dulzura que emana de una mujer embarazada, que parece que se escapa y ni se sabe qué daríamos por inmovilizarla en la retina; y la fugacidad de la vida y lo eterno, lo razonable y lo absurdo, la libertad y nuestras prisiones imaginarias, la realidad y el sueño.... Todo aquello que exige una vida propia y  proyectar su propia sombra... y que te dice machaconamente: “¡escríbelo!”.

Seguramente la necesidad es algo parecido a eso... Y sin necesidad de contar no hay relato, no hay poesía. Sin necesidad de “dar a luz” no hay escritor. Quizá ahí estriba la diferencia entre el que hace literatura y el que solamente domina la técnica. Es ese punto de genialidad que capacita al escritor para enfrentarse a la hoja en blanco, solo ante el papel y un mundo que espera ser creado; un mundo que cobra vida, muchas veces al margen de lo que el escritor había planeado. Y empieza la lucha , la desesperación por no lograr decir lo que se quiere decir, por decir algo que no estaba previsto y tener que volver a reinventar, el bloqueo porque hay algo que falla e impide continuar. En definitiva, el pulso del hombre con la palabra hasta que consigue transformar lo vulgar y anodino en obra de arte.

SUNSI ESTIL-LES FARRÉ
50 AÑOS

sábado, 19 de febrero de 2011

10 claves para el éxito en nuestros relatos


1/ Tener los instrumentos de trabajo que nos gustan, cuaderno y Boli que queramos. Si queremos hojas de líneas o de cuadros o de color lila, si un tipo de papel específico va a inspirar nuestra creatividad, pues merece la pena. Lo mismo con el Boli, utilizar el que queramos.

2/ Dedicar un tiempo determinado. Muchos de nosotros (por no decir todos) tenemos otras ocupaciones a parte de ponernos a escribir). Es recomendable elegir un momento del día que nos venga bien para ponernos a escribir. Algunos se ponen metas de x palabras al día. Yo, en cambio, suelo ponerme metas semanales ya que debido a mi horario y a mi forma de ser es lo que me conviene. ¡Averigua tu horario!

3/ Escribir TODOS los días, aunque sea 10 minutos. Escribir es como un músculo, hay que ejercitarlo para mantenerlo en forma, y cuanto más escribimos, más fácil nos resulta. La fase en la que estamos viendo la estructura de nuestra novela o al finalizar el primer borrador, también cuenta como escribir.

4/ No te enamores de tu relato. Más aún. Considera todo lo que escribas como un borrador. Esto hace que escribas más relajado. “99 por ciento talento, 99 por ciento disciplina, 99 por ciento trabajo. Nunca debes estar contento con lo que haces. Nunca es tan bueno como pudiera serlo. Siempre debes soñar y apuntar más alto que lo que sabes que puedes hacer. No te preocupes por ser mejor que tus contemporáneos o que tus antecesores. Trata ser mejor que tú mismo”.

5/ Entender que no hay relatos malos, pero sí hay relatos mejores que otros. Escribir siempre es bueno, aunque lo que vayamos a escribir no sea de la mejor calidad. Picasso seguro que nunca vendió su primera obra, y no por eso dejó de pintar.

6/ Leer, leer, leer. Leer lo que nos gusta. Leer los libros que tengan que ver con lo que estamos escribiendo. Leer libros dentro de la misma categoria que solemos escribir (por ejemplo, juvenil). Leer libros de otras categorías. Leer todo lo que caiga en nuestras manos. Leer todo de manera crítica, no como traga-galletas.

7/ Escribir, escribir, escribir. Escribir, practicar, aprender, corregir errores, escribir. Escribir es la mejor manera de inspirarnos para escribir más.

8/ Cuéntaselo a alguien. Yo soy fan de empezar cosas y nunca terminarlas. He empezado muchos libros que no han pasado de la décima hoja, con historias maravillosas y geniales. Pero cuando encontré el libro del cual dije “Este sí!” comencé a decírselo a gente. Primero a mis padres, ellos siempre me han apoyado. Y por supuesto no se lo dije a todo el mundo, pero sí a los más cercanos, con quienes tengo más confianza.

9/ Los fallos cuentan como aciertos. Cada vez que comentes un error hace que hayas descartado una manera de hacer algo. Eso significa que estás más cerca de la solución, así que no te desanimes.

10/ No lo dejes para mañana. ¡Abajo la procrastinación! Si queremos terminar el relato y podemos hacerlo ahora, no lo dejes para luego, porque puede que ese momento nunca llegará.

Fuente:http://elcircodelasletras.com/

jueves, 17 de febrero de 2011

EL QUE SÉ D'ELLA




La  conec  des  de  fa  un parell  d’anys,  més  o  menys. No m’agrada  gaire  el seu  nom,  ni  la  seva  cara,  ni la  manera  com  mira   la  gent.  És  més  aviat lletja. Té  les  cames  molt  llargues  i  uns  braços  que  no   paren  d’estirar-se  i  estirar-se.  En poc temps ha recorregut  tot  el  món. Trepitja  el  terra  molt fort i va deixant  unes  petjades  molt  profundes.  Espatlla  els carrers  amb  les  seves  mans. Tot  i  tothom  sembla que  estigui  molt  trist  i  malalt.
És famosa, massa  famosa. Surt a tots els diaris,  revistes, a  les  notícies  de  la ràdio  i  de  la  televisió.  Els periodistes van bojos per treure una exclusiva, una entrevista, una  fotografia...  Ella  és  el tema de conversa dels grans i fins i tot  dels petits. No es parla de res més, sempre  és ella, ella i ella; és una egoista.
Aquest Nadal me la van presentar. S’assembla al “Ceelit Bang” perquè com  que és tan  greixosa...  i  ho  xucla  tot... No  entenc per què  diu  que ens  hem  d’estrényer el cinturó si a ella no li’n va bé cap. A casa es va menjar tots els torrons i neules  que va poder i en  van quedar molt pocs per a nosaltres. Els meus cosins em van dir que també l’havien convidat a casa  seva...  i  el  mateix. “S’ha  atipat”, em van dir. 
Quan ja marxava em vaig posar al davant de la porta i li vaig preguntar: “A  on has  nascut? Com és que tothom et coneix però no els hi caus bé? Què  els  has  fet?  Per què sempre vas corrent? No descanses mai? No  fas  cap  esport? Has estat tu la que has esborrat les coses que em demanava de la carta dels reis?  Potser no ets tu la culpable, però... per què els pares es recorden tant de tu quan arriba final de mes? Ets lladre?” Però la molt maleducada no em va respondre, em va fer una ganyota i amb un sol salt va marxar a casa dels veïns.
Ara, quan fem plans, pensem... si ella ve, no ens arriba per anar al cinema. I els meus pares m’expliquen que, de moment, mentre ella segueixi engreixant-se  no és convenient comprar el que no sigui gaire necessari, ni capricis, ni res.
Estic fastiguejada. Ara no en té prou d’entrar sense permís a les cases. Es fica  a les botigues, als súpers, a les empreses... i ha convençut els amos que no  són necessaris tants treballadors. Cada dia que passa hi ha  més gent sense feina. Fins i tot ho reconeix el president del govern; no és una bona persona. Tan li fa  que a molts no els arribi ni per menjar, ni per pagar la hipoteca o  el lloguer...  Ja ho diu el meu avi, “és pitjor que la Rotenmeier”.
No se sap quan fugirà, tan de bo s’esfumés... quin malson! Com  és  tan  bruixa,  últimament tothom li ofereix una escombra perquè marxi volant. Quan es decideixi,  estic segura que farem una festa amb serpentines, globus... com quan celebrem  el  cap  d’any.
A Ella li diria: “Apa adéu. No cal que ens deixis ni l’adreça ni el número de telèfon .  No et penso buscar”.

 BLANCA DEL CACHO ESTIL-LES
15 AÑOS
(Escrito  a los 13 años)

miércoles, 16 de febrero de 2011

INDIVIDU I SOCIETAT (II)


Com s’ha dit al primer paràgraf, els humans són considerats éssers socials per nombrosos estudiosos però, malgrat això, aquesta definició d’“animal social” que Aristòtil va donar a l’home i totes les posteriors teories desenvolupades a partir d’aquesta segueixen creant debat. Aquest ve donat per les diferents opinions contraposades sorgides que defensen, o bé que l’home es caracteritza per una marcada sociabilitat, donada per la possessió del llenguatge i el pensament, o bé, que l’ésser humà és només cultura, que no hi ha cap naturalesa compartida.

Però, independentment de si l’home és un “animal social” o no, quan viu en societat adquireix un seguit de drets i deures que ha de respectar i que limiten la seva llibertat, és a dir, que davant d’aquestes pautes estipulades per la societat i tots aquells organismes que la regulen, l’home ha de controlar els seus impulsos, convertint-se així en un ésser racional, capaç d’establir la pròpia conducta per tal de no ferir els altres ni ser rebutjat socialment.

Tant l’origen d’aquesta competència humana com el de la decisió que prenen els homes de fer-ne ús i marcar-la com a patró de conducta són una incògnita. En el cas de la provinença de la destresa en sí mateixa, no se sap si és una característica intrínseca de l’ésser humà o si aquest la desenvolupa a partir del moment en què comença a viure en grup i, per tant, apareix la necessitat de controlar les seves accions per tal d’establir relacions pacífiques basades, principalment, en el respecte. D’altra banda, igual que es desconeix d’on sorgeix l’habilitat de l’home d’establir una consciència pròpia que li dicta el que ha de fer, també s’ignora si el menester de fer ús d’aquesta és posterior o anterior a ella.

El fet de no poder establir l’origen de la manera d’actuar de l’home envers la societat, no implica la ignorància dels processos que du a terme per tal de socialitzar-se, ja que, entenent per socialització el procés psicosocial mitjançant el qual l’individu adquireix les normes de conducta, els valors imperants i la cultura d’un determinat grup social, es pot deduir que aquesta té lloc al llarg de tota la vida de l’ésser humà ja que aquest mai no deixa d’aprendre nous conceptes que poden influir-lo i està en constant evolució. Tanmateix, aquest procés es concentra en els primers anys de vida, quan hi ha més aprenentatge per imitació. Després, queda integrat en la educació en què influeix la família, l’escola i, cada cop més, els mitjans de comunicació, entre d’altres factors. El seu objectiu és la transmissió dels diferents rols i creences entre generacions, encara que es poden donar canvis socials, és a dir, que una persona pot diferir de les ideologies que li han intentat inculcar. Aquest és un altre aspecte propi dels humans estretament lligat a la llibertat i a les seves capacitats intel·lectuals, ja que cada persona té el dret, el deure i l’oportunitat de crear-se una opinió pròpia, independentment de la educació rebuda, gràcies a la seva intel·ligència, i per tant, a la seva capacitat d’analitzar, jutjar, raonar, etc.



Pel que fa a la independència de l’ésser humà respecte a la societat, malgrat que els seus modes de viure més comuns són en comunitat, ja estigui aïllada o en el centre de l’activitat cultural, social i d’oci, hi ha molts casos de gent solitària que rebutja la vida en societat. De fet, hi ha diversos estudis, com el publicat al Journal of Cognitive Neuroscience, al qual es fa referència a http://depsicologia.com/los-solitarios-tienen-un-cerebro-especial/, que defensen que els solitaris registren una activitat cerebral més baixa en l’aspecte relacionat a les recompenses, ja que “dado que la gente solitaria no depende de la sociedad, puede ser que no se conforte con recompensas sociales”. Els fa més lliure la carència de lligams cap a una estructura social? O segueixen estant limitats per les normes que regeixen la societat?

Bé, realment, la indiferència davant la opinió dels demés els dóna més llibertat a l’hora d’actuar, en no preocupar-se per si el que han fet o dit està socialment acceptat. Però, a la vegada que gaudeixen de certs privilegis, segueixen tenint obligacions, i aquests deures els restringeixen totes aquelles accions que no estaven limitades per la seva consciència social. Per tant, continuen sotmesos al sistema legal, social, etc. característics d’una societat. És a dir, si violen una llei o atempten contra les llibertats d’un altre seran castigats d’acord amb les normatives vigents al lloc del que procedeixen o on han comés l’acció, teòricament, igual que tots els individus.

Per consegüent, cada persona té un seguit de deures que restringeixen la seva llibertat, però, alhora, gaudeix d’un conjunt de drets que protegeixen, i també limiten, aquesta independència. I, encara que aquests han estat el.laborats per tal de defensar els interessos socials i propiciar la convivència pacífica de l’espècie, sovint van contra els interessos individuals o d’un determinat grup de persones, cosa que genera conflictes que, a la vegada, afecta a les llibertats dels altres individus sota la influència d’aquests col·lectius o, simplement, propers a ells. Quan aquests conflictes o situacions d’inestabilitat es tornen greus, es creen nous drets i deures o s’adapten els ja existents per tal d’evitar futurs problemes amb el conjunt de gent causant del problema. La contrarietat consisteix en què la diversitat i la desigualtat presents dins l’espècie humana actualment no permet assolir una convivència pacífica. Aristòtil digué “Els pilars fonamentals de la societat són l’amistat i la justícia”; doncs bé, fins que tothom no gaudeixi d’aquests simples drets, que per a molts, avui dia, constitueixen privilegis, la llibertat no podrà ser classificada com un tret propi de l’ésser humà.

MARTA MINGUELLA GALLACH
1º BACHILLERATO

martes, 15 de febrero de 2011

INDIVIDU I SOCIETAT (I)


L’ésser humà és sovint definit com un espècimen social, és a dir, que té la capacitat i la necessitat de relacionar-se amb altres individus de la seva espècie. Aquesta característica ve donada per un genoma propi, del qual emergeix una intel·ligència simbòlica i social que processa informació i li permet comunicar-se, dirigir el seu comportament i crear manifestacions culturals que introdueixen canvis decisius en la manera d’utilitzar la seva pròpia intel·ligència i en la seva relació amb l’entorn social i físic. Aquesta és l’explicació pel que fa a l’habilitat de socialitzar-se, però quines són les raons de l’home per a necessitar establir relacions? Fins a quin punt és un ésser social? Quina és la seva dependència respecte la societat?

Per començar, cal establir els límits que suposa per a les persones el fet de viure en societat, un terme que te diverses accepcions, estretament lligades a les capacitats i desitjos humans abans esmentats, tot i què algunes estan més enfocades a determinats sectors, com l’econòmic, que d’altres. Així doncs, s’entén per societat: un conjunt de persones que conviuen i es relacionen dins d’un mateix espai i àmbit cultural; una agrupació natural o pactada entre persones, o animals, amb l’objectiu d’acomplir, mitjançant la mútua cooperació, totes o algunes de les finalitats de la vida; la formada per comerciants, persones de negocis o accionistes d’alguna companyia; i, per últim, el conjunt de persones o institucions que actuen unides per tal d’aconseguir un mateix objectiu. D’aquesta manera, en totes aquestes definicions destaquen valors com la cooperació i l’establiment de relacions, ja siguin només pel fet de compartir una mateixa nacionalitat o per pertànyer a un mateix grup social. Per tant, no només hi ha un interès per part de l’individu d’establir relacions, sinó que la societat depèn de la necessitat d’aquest d’establir-les, ja que sense aquesta no existirien les agrupacions de persones d’orígens i objectius compartits a les que s’ha fet referència anteriorment. Alhora, la societat determina els límits de cada individu, ja que, per tal d’aconseguir una convivència pacífica cal que els homes es respectin els uns als altres. És per això que el filòsof i economista anglès John Stuart Mill va dir “La meva llibertat acaba on comença la de l’altre”, entenent que una persona té plena autonomia sempre que amb aquesta no perjudiqui a ningú i no limiti la llibertat dels altres, ja siguin individus, persones o ciutadans.

Cal diferenciar aquests tres termes perquè, tot i què tots ells fan referència a l’ésser humà, cada un n’acota el seu abast tenint en compte determinades característiques. Un individu és una persona que pertany a una classe o un grup, considerada independent de les altres persones; tot i així, també pot referir-se a una persona de la qual no es coneix la identitat o a un ésser viu, animal o planta que pertany a una espècie independentment dels altres. Individu, però, també pot ser utilitzat com a sinònim d’ésser humà o persona, ja que aquest últim terme és definit com a individu de l’espècie humana. Per últim, i aquí és on s’evidencia una delimitació més notable i específica, el ciutadà és aquella persona que viu en una ciutat o en un estat. D’aquesta manera, s’estableixen topònims que diferencien les persones segons el seu lloc d’origen o de residència, i que divideixen els homes. Aquesta divisió dels éssers humans també pot ser donada per qüestions de raça, sexe, religió, etc. i, sovint, aquests factors són els que porten a una discriminació i violació dels drets i llibertats dels altres.
(...)

PS. Debido a la extensión del artículo, se ha fragmentado en tres posts.
MARTA MINGUELLA GALLACH
1º BACHILLERATO 

lunes, 14 de febrero de 2011

POESÍA.



"Amiga esperança
no em deixis anar.
Amiga nostàlgia
no et puc oblidar."



"S’apropa per la carretera gris       
un mercedes negre i lluent.
Frena amb una batzegada,
un cop sec de volant.
Baixa un home indecís,
duu sabates i corbata
i un abric de pell.
S’apropa capcot
al cubell de les escombraries
i lentament s’humilia
de genolls, buscant
vida entre la fètida
descomposició."

XAVI JULBE OLLOQUI
17 AÑOS